Llevo más de 5 semanas en
la Universidad, y todavía no me he adaptado al horario de comidas. La situación
es la siguiente: desayuno 7:30-9:30, comida 11:00-1:00 y cena 5:00-7:00. El
desayuno tiene un horario internacional, no creo que nadie un día normal
desayune más tarde de las 9:30, en mi caso estoy desayunando todos los días a
las 8:30 por lo que hasta aquí todo correcto. El mayor problema es la comida,
no solo porque hay dos días a la semana que tengo clase de 10:00 a 2:00, y la
cafetería cierra a la 1:00… El problema se presenta cuando hay entrenamiento a
las cinco de la tarde o seis de la tarde, que si he comido a las 12 han pasado
más de 5 horas sin comer nada. Y en entrenamientos con tanta intensidad se nota
cuando un jugador no está al 100%.
La cena no se aleja mucho
de la comida, ya que el horario habitual de cena está siendo sobre las 6 de la
tarde, con lo que llegan las 11 de la noche… ¡y el hambre acecha! La solución
está siendo la comida de microondas, en concreto, los Mac&Cheese me están
salvando muchas noches.
En el campus, aparte de
la cafetería tenemos “The Cave”, un sitio donde podemos ir a comer a cualquier
hora del día, pero que lo que tienen es hamburguesas, perritos calientes,
patatas… en fin, comida americana.
Los horarios de las
clases no son muy distintos a los de España. Conozco gente que tiene clase a
las ocho de la mañana, y gente que tiene clase a las tres de la tarde.
Los horarios de entrenamientos
son muy variados; lo mismo un día hay entrenamiento a las seis de la mañana, y
otro día a las diez de la noche…
Confío en que llegue el
día en el que sean las 12 del mediodía y tenga hambre, y luego a las 6 de la
tarde vuelva a tener hambre de nuevo.
"Un partido de fútbol sin goles es como un domingo sin sol" Alfredo Di Stéfano
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